Un imponente León ante la puerta, una invitación a cruzar el umbral de la curiosidad y tras ella, más puertas.
Abre la que desees y descubre más allá El otro lado de la dulzura, donde perderse siempre es posible ...

Llamarán a la puerta, aquella que custodia el León.
Llamarán con la expectativa que alienta latidos,
con el ánima dispuesta a la sorpresa
y querrán la dulzura que premia la osadía ...

( DUlCE )