Un imponente León ante la puerta, una invitación a cruzar el umbral de la curiosidad y tras ella, más puertas.
Abre la que desees y descubre más allá El otro lado de la dulzura, donde perderse siempre es posible ...
Hipnotismo de un flagelo dulce tan dulce,
cuero, piel y metal
carmín y charol ...

Nada más dulce que el deseo en cadenas.

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