"La esencia de Dios es semejante a una rueda (...)
y cuanto más la contempla uno, tanto más
comprende su forma, y cuanto más la comprende,
tanto más se deleita en ella"
(J.Boehme)
y cuanto más la contempla uno, tanto más
comprende su forma, y cuanto más la comprende,
tanto más se deleita en ella"
(J.Boehme)
