Un imponente León ante la puerta, una invitación a cruzar el umbral de la curiosidad y tras ella, más puertas.
Abre la que desees y descubre más allá El otro lado de la dulzura, donde perderse siempre es posible ...
La máscara  bastó para que el baile tuviera el efecto deseado
pensaste que con ella mi timidez se debilitaría
y solo fue necesario un roce leve tuyo para encender mi cuerpo.

Más eso solo fue el preludio de una noche intensa de pasión y placer.

© CAMPIRELA