Un imponente León ante la puerta, una invitación a cruzar el umbral de la curiosidad y tras ella, más puertas.
Abre la que desees y descubre más allá El otro lado de la dulzura, donde perderse siempre es posible ...
Él ofrece su mano y con ella cuerpo y alma, y enlazados bailan, como siempre, como nunca,
como en el único soplido de vida que es ese instante perfecto 
arrebatado al devenir de sus infinitas vidas.

© ZORAIDA


2 comentarios: