" De otro de los cajones extrajo un cilindro morado y un mechero. Clic. Con la llama encendió el cirio
que se encontraba en el extremo y la cera de baja temperatura comenzó a derretirse. La chica dejó escapar
un gritito cuando lo vio aproximarse.
—Ya sabes lo mucho que me gusta el color violeta sobre ti.
Las gotas cayeron sobre ella como una lluvia implacable. Golpeaban su piel sensible, candentes,
se deslizaban unos pocos centímetros y entonces se solidificaban rápidamente por el contraste de temperatura.
La sensación era brutal. La chica abría y cerraba las manos y sus piernas temblaban, en parte por el cansancio,
en parte por el dolor y el placer. Gimoteaba quedamente..."
© Dafne Sinedie

Excelente párrafo! Voy corriendo a ver el relato entero...
ResponderEliminarUn beso!
Ardiente párrafo, que hayas disfrutado también de todo el relato de Dafne.
EliminarUn beso dulce Lunaroja.
Una foto que grafica el texto y viceversa. Más felicitaciones, chiquillos.
ResponderEliminarMil besitos más y mi cariño ♥♥
Así es, es la idea, que ambas cosas vayan en consonancia. Gracias Mi Querida Auro.
EliminarBesos muy dulces con mi cariño.
¡Me encanta la imagen, Dulce! La piruleta, la cera derretida sobre el torso, los piercings en los pezones... Es perfecta para el texto.
ResponderEliminarLa Habitación Violeta... Una vez entras, ya no puedes salir ;)
Un besazo dulce de manzana, Caballero
Así me pareció también, perfecta para ilustrar este fragmento de tu relato, me alegro de que te haya gustado. Y así es, de aquí ya no se sale más ;)
EliminarDulces besos de manzana Dafne.