Un imponente León ante la puerta, una invitación a cruzar el umbral de la curiosidad y tras ella, más puertas.
Abre la que desees y descubre más allá El otro lado de la dulzura, donde perderse siempre es posible ...
" De otro de los cajones extrajo un cilindro morado y un mechero. Clic. Con la llama encendió el cirio que se encontraba en el extremo y la cera de baja temperatura comenzó a derretirse. La chica dejó escapar un gritito cuando lo vio aproximarse.
—Ya sabes lo mucho que me gusta el color violeta sobre ti.
Las gotas cayeron sobre ella como una lluvia implacable. Golpeaban su piel sensible, candentes, se deslizaban unos pocos centímetros y entonces se solidificaban rápidamente por el contraste de temperatura. La sensación era brutal. La chica abría y cerraba las manos y sus piernas temblaban, en parte por el cansancio, en parte por el dolor y el placer. Gimoteaba quedamente..."

© Dafne Sinedie

6 comentarios:

  1. Excelente párrafo! Voy corriendo a ver el relato entero...
    Un beso!

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    1. Ardiente párrafo, que hayas disfrutado también de todo el relato de Dafne.

      Un beso dulce Lunaroja.

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  2. Una foto que grafica el texto y viceversa. Más felicitaciones, chiquillos.

    Mil besitos más y mi cariño ♥♥

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    1. Así es, es la idea, que ambas cosas vayan en consonancia. Gracias Mi Querida Auro.

      Besos muy dulces con mi cariño.

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  3. ¡Me encanta la imagen, Dulce! La piruleta, la cera derretida sobre el torso, los piercings en los pezones... Es perfecta para el texto.
    La Habitación Violeta... Una vez entras, ya no puedes salir ;)
    Un besazo dulce de manzana, Caballero

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    1. Así me pareció también, perfecta para ilustrar este fragmento de tu relato, me alegro de que te haya gustado. Y así es, de aquí ya no se sale más ;)

      Dulces besos de manzana Dafne.

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