Un imponente León ante la puerta, una invitación a cruzar el umbral de la curiosidad y tras ella, más puertas.
Abre la que desees y descubre más allá El otro lado de la dulzura, donde perderse siempre es posible ...


 

2 comentarios:

  1. Campirela,siempre sorprende... su fantasía es infinita.
    Una belleza.
    besito

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y de fantasía se alimenta Mi Baile, con ellas todo es posible, tal como lo vivió Campirela.

      Besos dulces Lunaroja.

      Eliminar