Un imponente León ante la puerta, una invitación a cruzar el umbral de la curiosidad y tras ella, más puertas.
Abre la que desees y descubre más allá El otro lado de la dulzura, donde perderse siempre es posible ...

"... pasaba la media noche cuando entraron a la habitación violeta, llevaba las muñecas hermanadas y un beso tan profundo, que rellenó todas sus grietas.

Las horas siguientes se sucedieron como en una bruma, entraba y salía de la realidad, se sentía protagonista y espectadora, como si cuerpo y alma en momentos se separaran y al unirse, lo hacían con fuerza. Despertó a su lado, un estremecimiento la desbordó al ver las marcas en su cuerpo, vestigios de una noche sin freno."

© Verónica


2 comentarios:

  1. Promete... voy ya a leerlo completo al otro blog! BESOS

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    1. Que lo hayas disfrutado, toda una promesa ciertamente.

      Un beso dulce Lunaroja.

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