"... pasaba la media noche cuando entraron a la habitación violeta, llevaba las muñecas hermanadas y un beso tan profundo, que rellenó todas sus grietas.
Las horas siguientes se sucedieron como en una bruma, entraba y salía de la realidad, se sentía protagonista y espectadora, como si cuerpo y alma en momentos se separaran y al unirse, lo hacían con fuerza. Despertó a su lado, un estremecimiento la desbordó al ver las marcas en su cuerpo, vestigios de una noche sin freno."
© Verónica

Promete... voy ya a leerlo completo al otro blog! BESOS
ResponderEliminarQue lo hayas disfrutado, toda una promesa ciertamente.
EliminarUn beso dulce Lunaroja.